La regla de Hund se estableció en 1927 por Friedrich Hund (1896–1997) como un principio empírico fundamental para entender la distribución electrónica en átomos y moléculas. Su formulación surge del análisis espectroscópico y la organización periódica de los elementos, buscando explicar el estado fundamental o de mínima energía de los electrones dentro de un mismo nivel energético o subcapa orbital[1],[2]. Esta regla es esencial para predecir cómo se llenan orbitales degenerados, aquellos con idéntica energía, y es complementaria a otros principios cuánticos como el de exclusión de Pauli y Aufbau.
El núcleo del principio indica que cuando los electrones ocupan orbitales equivalentes (misma energía), lo hacen primero ocupándolos de manera individual antes de que se le asigne un segundo electrón. Además, cuando ocupan esos espacios individualmente, sus espines tienden a apuntar en la misma dirección (espines paralelos) para maximizar el espín total (\(S_t\))[1],[2]. Esto implica que los electrones no se emparejan inmediatamente dentro del mismo orbital si hay disponibles otros orbitales vacíos. De esta forma, se minimizan las repulsiones electrónicas y se estabiliza la configuración atómica.
Hund formuló tres reglas específicas que guían la determinación del estado espectroscópico fundamental:
- Para una configuración electrónica dada, el término con menor energía es aquel que tiene el mayor espín total (\(S_t\)) posible.
- Para un espín total fijo, la configuración más estable corresponde al mayor número \(L\), relacionado con el momento angular orbital total.
- En un átomo que tenga su capa externa medio llena o menos, el nivel de menor energía será el que tenga el menor número \(J\) posible. En un átomo que tenga su capa externa más que medio llena, el nivel de menor energía es aquel que tenga el mayor número \(J\) posible[1].
Estas reglas permiten determinar rápidamente el término fundamental sin necesidad de cálculos complejos y son aplicables tanto a átomos individuales como a sistemas moleculares donde los orbitales moleculares presentan degeneración energética.
Para comprender mejor la aplicación práctica de la regla de Hund, es crucial examinar cómo los electrones se distribuyen en orbitales degenerados. Por ejemplo, en una subcapa \(p\) con tres orbitales equivalentes (\(p_x\), \(p_y\), \(p_z\)), al colocar tres electrones se asigna uno por cada orbital antes de emparejarlos:
\[
{\ce {p_x^1 | p_y^1 | p_z^1}}
\]
No son aceptables configuraciones como:
\[
{\ce {p_x^2 | p_y^1 | p_z^0}}, \quad {\ce {p_x^0 | p_y^2 | p_z^1}}, \quad {\ce {p_x^1 | p_y^2 | p_z^0}}, \quad {\ce {p_x^0 | p_y^1 | p_z^2}}
\]
porque implican que algunos orbitales estén emparejados mientras otros permanecen vacíos[1]. Este patrón refleja la preferencia por maximizar el número de electrones desapareados con espines paralelos antes de formar pares con espines opuestos.
La razón física detrás de este comportamiento radica en minimizar las repulsiones electrónicas dentro del átomo. Al ocupar espacialmente distintos orbitales sin emparejarse inicialmente, los electrones reducen su interacción mutua debido a su distribución espacial y orientación magnética.
La regla de Hund no actúa aisladamente sino en conjunto con otros principios fundamentales. El principio de exclusión de Pauli establece que no pueden existir dos electrones en un átomo con los cuatro números cuánticos iguales; por lo tanto, dentro del mismo orbital sólo pueden coexistir dos electrones con espines opuestos (\(s = +1/2\) y \(s = -1/2\))[5].
Por otro lado, el principio Aufbau explica el orden secuencial mediante el cual se llenan los orbitales desde los niveles más bajos hacia los superiores siguiendo un patrón específico:
\[
\text{orden típico}: 1s \rightarrow 2s \rightarrow 2p \rightarrow 3s \rightarrow 3p \rightarrow 4s \rightarrow 3d \rightarrow 4p \rightarrow 5s \rightarrow 4d ...
\]
Este orden asegura que al llenar niveles energéticos ascendentes no se viole ni la regla de Hund ni el principio de exclusión[4],[5]. La regla del serrucho visualiza este llenado progresivo facilitando su comprensión gráfica.
Los diagramas orbitalarios representan visualmente cómo se distribuyen los electrones en cada subnivel. Se utilizan cuadros para representar cada orbital disponible dentro una subcapa (por ejemplo tres cuadros para una subcapa \(p\)) y flechas verticales señalando electrones con spin \(+1/2\) o \(-1/2\)[4]. Siguiendo la regla de Hund:
- Primero se colocan flechas hacia arriba (electrones desapareados) en todos los cuadros disponibles.
- Luego se añaden flechas hacia abajo (electrones apareados) completando parejas sólo cuando todos los orbitales están ocupados por un solo electrón.
Esta representación facilita entender configuraciones estables frente a otras menos favorables energéticamente.
Configuraciones electrónicas conforme a la regla de Hund resultan en estados electrónicos más estables porque maximizan el espín total mediante electrones desapareados. Esta máxima multiplicidad disminuye la energía global del sistema debido a efectos magnéticos y repulsiones reducidas entre electrones[2],[4].
Si esta regla no fuera respetada, por ejemplo si un electrón ocupara un segundo lugar en un mismo orbital antes que un orbital vacío, aumentaría la repulsión electrónica interna incrementando así la energía total del átomo y reduciendo su estabilidad.
Aunque originada para sistemas atómicos aislados, la regla también aplica a moléculas formadas por enlaces covalentes donde existen orbitales moleculares degenerados. La distribución electrónica sigue patrones análogos para minimizar energía manteniendo espines paralelos antes del apareamiento[1].
Esto impacta directamente propiedades magnéticas moleculares y comportamiento químico, haciendo imprescindible comprender esta regla para diseñar moléculas funcionales o estudiar reactividad química basada en estructuras electrónicas.
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La regla de Hund constituye una piedra angular indispensable para interpretar configuraciones electrónicas desde un punto cuántico-pragmático. Su aplicación rigurosa junto con principios complementarios permite describir estados fundamentales estables garantizando coherencia teórica y predictiva sobre propiedades atómicas y moleculares esenciales[3],[5].
[1] https://es.wikipedia.org/wiki/Regla_de_Hund
[2] https://ninos.kiddle.co/Regla_de_Hund
[3] https://espanol.libretexts.org/Quimica/Qu%C3%ADmica_Introductoria%...
[4] https://quimica.laguia2000.com/quimica-cuantica/regla-de-hund
[5] http://corinto.pucp.edu.pe/quimicageneral/contenido/231-principio-...
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